5 trucos rápidos para acertar en un test… incluso sin estudiar

Vale, lo sabemos: la mejor forma de aprobar un examen es estudiando. Pero… ¿y si te decimos que hay pequeños trucos de detective que pueden ayudarte a sacar más puntos aunque no lleves el temario perfecto? 🚀

Aquí van 5 hacks que usan muchos opositores cuando se la juegan en un test:

1. La más larga suele ser la correcta
Los redactores tienden a extenderse en la opción verdadera, añadiendo matices y excepciones. Si ves una respuesta larguísima y otra demasiado corta, sospecha.

2. Ojo a la ortografía y al formato
Si una opción tiene faltas de ortografía, comas mal puestas o un punto final que las demás no llevan, casi seguro es falsa. Estos “detalles de maquetación” suelen delatar las trampas.

3. Desconfía de los “siempre” y los “nunca”
En Derecho casi nada es absoluto. Si una respuesta dice “siempre” o “nunca”, probablemente sea incorrecta. Las opciones correctas suelen incluir palabras más suaves como “generalmente”, “salvo” o “podrá”.

4. Si dos se parecen mucho… la clave está ahí
Cuando dos opciones son casi iguales, suele ser porque una es trampa y la otra la verdadera. Lee con lupa: la diferencia puede ser solo una palabra (ej. “administración pública” vs. “Administraciones Públicas”).

5. Tu instinto suele tener razón
Si no sabes qué contestar, quédate con tu primera intuición. Está demostrado que, en la mayoría de los casos, cambiar la respuesta aumenta la probabilidad de fallar.


Conclusión rápida: Estos trucos no sustituyen al estudio, pero pueden darte esos puntos extra que marcan la diferencia. Y ya sabes… cuantos más test practiques, menos dependerás de la suerte.